Pichilemu · Infiernillo · Frente al mar
Donde el mar te recuerda quién eres.
Cuatro casas frente al Pacífico, construidas con materiales del mundo y el alma puesta en cada detalle. Un refugio para quienes necesitan reconectarse — con el mar, con el silencio, consigo mismos.
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Casa 01
Hasta 6 personas · 2 pisos · 3 habitaciones
Construida con durmientes de línea de tren que cruzaron el mundo antes de convertirse en hogar, Casa Marina guarda memorias en cada viga. Tres habitaciones en dos pisos — la principal con cama Súper King, las otras con camarotes que invitan al juego y al descanso. El lugar donde las familias y las parejas encuentran su propio ritmo frente al mar.
Tarifas por noche
* Fines de semana y festivos. Tarifas especiales domingo a jueves.
Casa 02
Hasta 3 personas · 2 pisos · Roble macizo
Tallada en roble macizo como si el árbol mismo hubiera elegido esta forma, Casa Costa Luna es el alma del lugar. El living y la cocina en el primer piso; la habitación con cama Súper King suspendida sobre el océano en el segundo. Despertar aquí — con el sonido de las olas y la luz del Pacífico entrando por los ventanales — es una experiencia que transforma.
Tarifas por noche
* Fines de semana y festivos. Tarifas especiales domingo a jueves.
Casa 03 & 04
2 personas · Un ambiente · Diseño íntimo
Dos casas gemelas con el mismo espíritu playero. Un solo ambiente donde todo tiene su lugar: cama King, mini cocina, baño y una terraza propia que mira al infinito. Casa León y Casa Ángel son para quienes saben que a veces lo único que se necesita es estar presente — frente al mar, bajo la luna, sin apuro.
Tarifas por noche
* Fines de semana y festivos. Tarifas especiales domingo a jueves.
Para quienes eligen quedarse entre semana — domingo a jueves, excepto festivos y temporada alta
Estadía mínima
2 noches en general. 3 noches en fines de semana largos.
Cancelaciones
Cambios o cancelaciones con al menos 7 noches de antelación a la fecha de llegada.
Cómo llegar
Vivimos en Infiernillo — un nombre que contrasta con la calma que se respira. Un barrio residencial de Pichilemu donde todo está a pie: buenos restaurantes, verdulerías, panaderías de barrio y el Pacífico esperándote al final del camino.